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¿Hojas quemadas por los bordes? Soluciones y trucos para evitarlo

Las hojas quemadas por los bordes son una de esas señales que hacen saltar las alarmas de cualquier amante de las plantas. A veces aparece de repente, sin que sepamos qué hemos hecho mal. Otras, va avanzando poco a poco hasta que el borde seco se convierte en una mancha marrón que acaba con el encanto del verde. Lo bueno es que no siempre significa que tu planta esté perdida. Entender qué le pasa y actuar a tiempo puede devolverle su frescura. 

Desde Cepaflor, como vivero online barato, te contamos qué significa este problema, por qué ocurre y cómo puedes solucionarlo con pequeños cambios en tus cuidados diarios. 

¿Qué significa que las hojas estén quemadas por los bordes? 

Las puntas de las hojas amarillas y secas son una forma que tienen las plantas de decirte que están pasando calor, sed o algún tipo de estrés. Es su manera de pedir auxilio. En muchos casos, los tejidos se dañan porque la planta no consigue regular bien el agua que entra y sale de sus hojas. 

También puede deberse a la exposición solar, al tipo de agua o incluso al ambiente del lugar en el que la tengas. Aunque parezca un problema estético, es un aviso claro de que necesita un cambio en sus condiciones. 

Consecuencias de las hojas quemadas en plantas 

Las hojas quemadas no solo afean la planta, también pueden afectar a su salud general. Cuando una hoja se seca por los bordes, pierde parte de su capacidad de realizar la fotosíntesis y de retener agua. Si el problema se repite, la planta empieza a debilitarse, crece más despacio, sus hojas nuevas salen pequeñas o deformadas y su color se vuelve apagado. 

Además, las zonas dañadas se convierten en una puerta de entrada para hongos o plagas. Por eso, aunque al principio parezca solo un detalle, conviene actuar cuanto antes para evitar que el daño avance. 

Principales causas de las hojas quemadas por los bordes 

Las hojas secas o chamuscadas suelen tener una explicación bastante lógica. Si observas con atención, verás que casi siempre hay un cambio reciente en el riego, la luz o la temperatura. 

Aquí tienes las causas más comunes: 

  1. Estrés hídrico: falta o exceso de riego.
    Cuando el sustrato está siempre empapado, las raíces se asfixian y dejan de absorber agua correctamente. Si ocurre lo contrario, y pasa demasiado tiempo sin riego, los bordes se resecan por deshidratación. 
  2. Luz excesiva: exposición directa o demasiado intensa.
    Muchas plantas de interior no soportan el sol directo, sobre todo en verano. Los rayos pueden quemar los tejidos y dejar esas marcas marrones o amarillentas tan típicas. 
  3. Humedad ambiental baja.
    El aire seco, sobre todo por calefacción o aire acondicionado, reseca las hojas. Algunas plantas tropicales lo sufren especialmente, y muestran bordes secos o curvados hacia dentro. 
  4. Sustrato inadecuado.
    Un suelo demasiado compacto impide que el agua drene bien, y eso termina afectando a las raíces. En cambio, un sustrato pobre en materia orgánica no retiene suficiente humedad. 
  5. Acumulación de sales, exceso de fertilizante o deficiencias nutricionales.
    Un exceso de abono puede “quemar” literalmente las raíces, generando bordes secos o manchas blancas en la superficie del sustrato. También ocurre si el agua tiene mucha cal o sales minerales. 

A veces basta con revisar uno o dos de estos factores para descubrir por qué se queman las hojas de las plantas. No te agobies si no lo ves claro al principio, observar durante unos días suele darte la pista que falta. 

Principales soluciones para las hojas quemadas por los bordes 

Estás preocupado, es normal, pero no todo está perdido. Con algunos ajustes sencillos puedes ayudar a que tu planta se recupere y vuelva a lucir verde y sana. Aquí te dejamos algunos consejos prácticos si notas la punta de las hojas quemadas. 

Ajuste de riego 

Comprueba la tierra antes de regar, si está húmeda, espera. Si está seca, riega poco a poco y deja que el exceso drene. La clave es mantener un equilibrio constante, sin encharcar ni secar por completo. 

Mejorar la luz y la ubicación 

Evita el sol directo en las horas más fuertes del día. Las plantas de interior prefieren la luz filtrada o un rincón luminoso sin rayos directos. Si es de exterior, colócala en semisombra durante los meses más calurosos. 

Incrementar la humedad ambiente 

Puedes pulverizar agua alrededor (nunca sobre las hojas cuando hace mucho calor), colocar un humidificador o un cuenco con agua cerca. Otra opción es agrupar varias plantas para crear un microclima más húmedo. 

Revisar y mejorar el sustrato 

Usa una mezcla aireada y ligera, con buen drenaje. Añadir perlita o fibra de coco ayuda a mantener la humedad sin encharcar. Si la tierra ya está compacta, trasplanta con cuidado a una maceta más grande. 

Corregir acumulaciones de sales o exceso de fertilizantes 

Riega abundantemente dejando que el agua escurra por la base para “lavar” las sales acumuladas. Después, reduce la cantidad de abono y evita fertilizar con cada riego. 

Podar o retirar hojas muy dañadas 

Las zonas quemadas no se recuperan, pero cortarlas ayuda a que la planta concentre su energía en las partes sanas. Usa tijeras limpias y haz cortes suaves por encima del área afectada. 

 

Prevención contra las hojas quemadas 

Evitar las puntas quemadas en las plantas es más sencillo de lo que parece. La clave está en la observación. Dedica un minuto al día a mirarlas de cerca, sus hojas te cuentan todo lo que necesitan. Mantén una rutina de riego estable, evita los cambios bruscos de lugar y no las pegues demasiado a radiadores o ventanas con sol directo. 

En verano, procura aumentar la humedad ambiente y ajustar el riego según el calor. Y si las trasladas al exterior, hazlo poco a poco para que se acostumbren a la luz natural. Una planta que crece en condiciones equilibradas rara vez sufre este tipo de daños. 

Compra plantas de calidad en Cepaflor para evitar problemas en ellas 

Las puntas quemadas en las plantas pueden evitarse desde el principio si eliges ejemplares sanos, bien cultivados y adaptados al entorno. En Cepaflor cultivamos y enviamos nuestras plantas directamente desde el vivero, sin intermediarios, para que lleguen a ti frescas, fuertes y listas para crecer. 

Todas nuestras plantas de temporada se preparan al momento del envío, viajan protegidas y llegan en 24/48 h con su tierra en perfecto estado. Así, lo único que tendrás que hacer al recibirlas será colocarlas, regarlas con cariño… y disfrutar de un verde que se mantiene bonito durante todo el año. 

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